Distribución
Antes que el color va el plano. Por dónde se pasa, dónde da el sol a las seis de la tarde, si ese tabique aguanta o no. Un metro cuadrado bien colocado vale más que un acabado caro.

La mayoría de los arrepentimientos en una reforma no son de ejecución. Son de decisiones tomadas deprisa: un color elegido en una tienda con luz de tienda, un enchufe que faltaba, una encimera preciosa que se mancha con aceite.
Hay interiorismo que vive en una lámina bonita y luego no cabe por la puerta. Nosotros diseñamos y ejecutamos, así que lo que te proponemos ya viene comprobado: cabe, se instala, tiene toma de corriente y se limpia.
Antes que el color va el plano. Por dónde se pasa, dónde da el sol a las seis de la tarde, si ese tabique aguanta o no. Un metro cuadrado bien colocado vale más que un acabado caro.
Te enseñamos las muestras en tu casa y con tu luz, no en un catálogo. El mismo gris se ve verde en una orientación norte y beige en una sur.
El punto de luz único en el centro del techo es el error más repetido de las viviendas españolas. Se arregla en obra y no se arregla nunca después.
Armarios hasta el techo, bancadas con almacenaje, vestidores. Donde el mueble de catálogo deja un hueco muerto, el de medida da metros útiles.
Pincha en cada estilo para ver su paleta y cómo se traduce en una cocina y en un baño. No hay uno mejor: hay uno que encaja con cómo vives.
El de aquí, pero sin caer en lo rústico. Fondos claros que devuelven la luz, un par de tonos de tierra y madera, y cero brillos. Perdona muy bien el paso del tiempo.
Minimalismo sin frialdad de quirófano. Pocas líneas, mucho almacenaje escondido y madera para que la casa no parezca una sala de espera.
Molduras, puertas de cuarterón y color saturado, pero con distribución de hoy: cocina abierta, baño con ducha y nada de recibidores oscuros.
La versión habitable del loft: perfilería negra, hormigón visto y madera para compensar. Funciona muy bien en plantas diáfanas y en áticos.
Orden japonés y calidez nórdica. Muebles bajos, líneas rectas, materiales naturales y muy pocos objetos a la vista. Es el más difícil de mantener y el más descansado de habitar.
Repartir el color en tres proporciones evita el 90% de los desastres. Es lo primero que te vamos a explicar cuando nos enseñes tus fotos de inspiración.
El error habitual es invertirlo: pintar la pared del color que gusta y luego no saber qué poner delante. El color que te enamora casi siempre es el 10%, no el 60%.
Enciende y apaga cada capa para ver la diferencia. Esto se decide con la instalación eléctrica abierta: después ya no hay manera.
La que te permite moverte y limpiar. Nunca debería ser la única encendida por la noche. Mejor repartida en varios puntos que un plafón central.
Sobre la encimera, el espejo, la mesa y el sofá de leer. Es la que evita trabajar con tu propia sombra encima.
Tiras ocultas, bañadores de pared, luz bajo los muebles. Es la que hace que una casa correcta parezca una casa cuidada.
Cada material tiene un precio y una manía. Te contamos las dos antes de que elijas, no después.
Nada iguala su veta. Pero es poroso: el limón, el vino y el aceite dejan marca si no se sella cada cierto tiempo.
Precio altoImita al mármol, resiste el calor y no se mancha. Es lo que más recomendamos en cocinas con niños.
Precio medio-altoSuelo, frentes o encimera de office. Envejece bien y se puede lijar. En zona de agua hay que tratarlo o evitarlo.
Precio medioContinuo, sin juntas, muy actual. Exige una base perfecta y buena mano: mal aplicado, se fisura.
Precio medio-altoElegantísimo en frentes de cocina. Los oscuros marcan la huella: pide siempre acabado antihuella.
Precio medio-altoMenos juntas, menos suciedad, sensación de amplitud. Necesita suelo muy nivelado y dos personas para colocarlo.
Precio medioSon las dos estancias con más instalaciones por metro cuadrado y las que más revalorizan una vivienda. Tienen página propia porque tienen mucho que contar.
Distribuciones comparadas, medidas que no se pueden negociar, encimeras y montaje de mobiliario italiano siguiendo el manual del fabricante.
Ver la página de cocinas
Cambiar la bañera por ducha, impermeabilización, pendientes, ventilación y las medidas mínimas para que un baño pequeño funcione.
Ver la página de bañosLa luz de una tienda es blanca y potente. La de tu salón a las siete de la tarde en enero, no. Pide siempre muestra para llevártela, y míralas en tu pared a tres horas distintas del día antes de decidir.
Los puntos de luz, los interruptores conmutados y las tomas para tiras led se resuelven con las rozas abiertas. Cuando la casa está pintada, cualquier cambio significa volver a picar. Es, con diferencia, el arrepentimiento número uno.
Siempre faltan. Nuestra regla: dos tomas dobles por cada zona de estar, cuatro en la encimera de cocina, una junto a cada mesilla y otra en el pasillo para el aspirador. Añadir una toma en obra cuesta poco. Añadirla después cuesta pintar la habitación.
El mármol se marca, el lacado oscuro coge huellas, el gran formato exige suelo perfecto y la madera en baño necesita tratamiento. Ninguno es mala elección: la mala elección es no saberlo hasta que ya está puesto.
Una casa preciosa con la mitad de armarios que la anterior se vuelve un desastre en tres meses. Antes de tirar tabiques contamos lo que tienes que guardar. Suena poco glamuroso y es lo que más agradece la gente al año siguiente.
Abrir es casi siempre buena idea, pero exige extracción de verdad, un lavavajillas silencioso y una zona de fregadero que no quede a la vista desde el sofá. Se puede resolver todo: lo que no se puede es improvisarlo.

Con cuatro fotos del estado actual y las imágenes que tengas guardadas en el móvil ya podemos decirte qué es realizable, qué se saldría de presupuesto y qué haríamos nosotros en tu lugar.