«¿Quién va a estar en mi casa?»
Si cada gremio se subcontrata a una empresa distinta, nadie responde cuando algo falla. Pregunta si hay un único responsable de obra.

La mayoría de los problemas de una reforma no son técnicos: son de comunicación. Esto es exactamente lo que pasa desde que nos escribes hasta que te devolvemos las llaves.
Una llamada o un WhatsApp con cuatro fotos. Con eso ya podemos decirte si lo que necesitas es una obra grande, una pequeña o ninguna. Si creemos que no somos la empresa adecuada para tu proyecto, te lo diremos aquí y no más adelante.
Sin compromisoVamos a tu casa, medimos y revisamos lo que no se ve: instalación eléctrica, fontanería, humedades y estado de los tabiques. Es lo que nos permite darte un precio real y no una estimación que luego se dispara.
Visita gratuitaPartida por partida, con cantidades, marcas y modelos concretos, y con lo que no está incluido escrito de forma explícita. Está pensado para que puedas compararlo con otros presupuestos línea a línea.
Por escritoAntes de empezar acordamos el calendario por fases y la fecha de entrega, y quedan firmados junto al presupuesto. También los pagos, ligados a fases terminadas y nunca por adelantado.
Fases y pagos acordadosCoordinamos nosotros a todos los gremios. Tienes un único interlocutor y un grupo de WhatsApp donde ves el avance. Protegemos lo que no se toca y limpiamos cada día lo que se pueda limpiar.
Un solo equipoEn una vivienda antigua aparecen: una tubería de plomo, una viga tocada, una humedad detrás del azulejo. Te lo enseñamos con foto, te damos las opciones y el importe, y no seguimos hasta que decidas.
Con foto y con precioRecorremos la obra juntos con una lista de repaso. Todo lo que anotes se corrige antes de dar la obra por terminada, no después. Entregamos la vivienda limpia.
Lista de repasoTe entregamos la documentación de la obra y los certificados de instalación. Si algo falla dentro de la garantía, volvemos. Y volvemos rápido, que es lo que de verdad importa.
Documentación incluidaTambién a nosotros. De hecho, ojalá nos las hicierais más.
Si cada gremio se subcontrata a una empresa distinta, nadie responde cuando algo falla. Pregunta si hay un único responsable de obra.
No fotos de catálogo: una obra real, y si es posible, hablar con el cliente. Es la pregunta que más incomoda a quien no tiene obra propia que enseñar.
Más útil que preguntar qué incluye. Los presupuestos se desvían por lo que no aparece: escombros, licencias, contenedor, ayudas de albañilería.
De la instalación, de los materiales y de la mano de obra. No siempre es lo mismo ni dura lo mismo.

Mándanos unas fotos por WhatsApp y cuéntanos qué te gustaría cambiar. Te decimos si merece la pena y por dónde empezaríamos.