
Trabajamos la obra completa y también trabajos sueltos. No hay proyecto demasiado pequeño.
Vaciamos la vivienda y la entregamos terminada y limpia. Nos ocupamos de todos los gremios, de las licencias y de los escombros, para que tú solo tengas que decidir.

La cocina es la reforma con más instalaciones por metro cuadrado y donde más se nota una mala planificación. Trabajamos también el montaje de mobiliario de gama alta siguiendo el manual técnico del fabricante.

Desde sustituir la bañera por un plato de ducha en pocos días hasta rehacer el baño entero. La impermeabilización y la pendiente del plato son las dos cosas que no se ven y que determinan si tendrás problemas dentro de dos años.

La mayoría de arrepentimientos en una reforma no son de ejecución: son de decisiones tomadas deprisa. Te acompañamos antes de que empiece la obra.

En viviendas anteriores a los años 80 la instalación suele ser el motivo real de la reforma, aunque el cliente venga pensando en la estética. Renovamos con certificado y sin dejar cables antiguos escondidos detrás del pladur.

No todo requiere vaciar la casa. Muchas viviendas cambian por completo con puertas nuevas, suelo y pintura, sin tocar un tabique y con una fracción del presupuesto.


Vamos, medimos y te decimos con sinceridad qué hace falta y qué no. Aunque suponga una obra más pequeña de la que pensabas.